Septiembre – Mes de Transición

Septiembre – mes de transición

Mantener Pitta en equilibrio

Irritación, enfado, rabia, erupciones cutáneas, acidez, inflamación abdominal, heces sueltas, cansancio. ¿Te suenan estas molestias?

Son el resultado de desequilibrios causados por un exceso de calor en el cuerpo, o lo que en Ayurveda llamamos Pitta.

 

Cada verano este calor se acumula gradualmente tanto en la naturaleza como en el cuerpo. Esta “acumulación termal” está relacionada con fenómenos naturales que suceden en el otoño, como por ejemplo las migraciones de aves y mamíferos acuáticos, las hojas de los árboles que se vuelven rojas y caen, y los largos días que son sustituidos por largas noches.

 

Alimentos muy nutritivos como algunas frutas, semillas, frutos secos, granos y legumbres crecen y se transforman con las prolongadas horas de sol del verano. Estos alimentos se cosechan en el otoño y sus nutrientes pueden convertirse fácilmente en nuestras reservas de energía (la grasa corporal). Ancestralmente, estos alimentos servían para prepararse para la escasez del invierno, proporcionándonos una buena capa protectora inmunológica para transitar los fríos meses del invierno.

 

En la actualidad, la tendencia es evitar las frutas y los cereales por miedo a la “grasa”. Consumir solo carne y vegetales constituiría una dieta de escasez. Actualmente estos alimentos están disponibles durante todo el año pero la naturaleza no pretendía que se consumiesen todo el año, año tras año.

 

La cosecha del verano nos proporciona abundancia de frutas y vegetales con propiedades refrescantes, como por ejemplo manzanas, granadas, melones, que son como superalimentos que nos ayudan a apaciguar el calor acumulado al final del verano.

 

¿Qué pasa si no refrescamos el Pitta acumulado?

Si no consumimos estos refrescantes y nutritivos alimentos de verano, no podremos hacer reservas de energía y protección necesarios para pasar el invierno sanos y fuertes.

Tampoco podremos disipar el exceso de calor que se ha ido acumulando en el cuerpo y lo llevaremos al invierno. Esta acumulación resecará lentamente nuestro cuerpo, como si de un desierto se tratara.

 

El resultado final no es nada agradable ya que pasaremos del calor seco del verano (sin disipar) al frío seco del invierno, generando un desequilibrio de las membranas mucosas, el tracto respiratorio, el tracto intestinal, la piel y las articulaciones. ¿Suenan familiares estas molestias invernales?

 

El sistema inmune reside principalmente en los intestinos y en el tracto respiratorio. Cuando éstos se resecan, reaccionan produciendo más mucosidad, que por lo general se manifiesta como rinitis o heces sueltas, y este exceso de mucosidad es el terreno ideal para la proliferación de bacterias.

 

Prevención estacional

Prepárate para la próxima estación del año, en cada estación

Según Ayurveda, la salud que disfrutes durante el invierno, es una consecuencia directa de qué tan bien has llevado a cabo las pautas estacionales (alimentación y estilo de vida) durante la primavera y el verano anteriores.

 

En la naturaleza, el ciclo de vida y nutrición es anual, por tanto, el ser humano no puede mantenerse sano si come, bebe, duerme, trabaja y se divierte de la misma manera durante los 365 días del año. Tal como las aves, las ballenas y otras especies, los humanos debemos reconectar nuestra dieta y estilo de vida a los ritmos naturales.

 

Si hacemos esto, en lugar de sentirnos exhaustos al final del día, experimentaremos los beneficios de nadar con la corriente, y podremos disfrutar de la misma energía y vitalidad que al inicio del día.

 

¡Buen comienzo de Otoño!

 

Si te ha resonado y estás experimentando síntomas, contáctame para saber cómo puedo ayudarte en la Consulta Ayurvédica.

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Janeth Solá

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